Laia ha trabajado como joyera y cobró vida por casualidad y curiosidad, buscando una profesión creativa. Se ha dedicado hasta ahora.
Actualmente trabaja esmalte de fuegos artificiales sobre cobre. Cada pieza está hecha a mano desde el principio hasta el final y está inspirada en la naturaleza, pero en una forma muy sintética, eliminando los detalles más pequeños para hacer la parte visual.

