artAmore Sitges, presenta la Exposición: «Barcos, juego creativo» de Sílvia Bofarull
Del 13 de mayo al 8 de junio de 2017 – Sala de Exposiciones artAmore Sitges
De martes a domingo de 10.30h a 14h y de 17.00h a 21.00
C/ de les Parellades 57 – 08870 Sitges
info@artamoresitges.com – www.artamoresitges.com
ARTSIMANS – Sílvia Bofarull Boschsacoma
Terrasa, 1967. Autodidacta, es en sus manos donde encuentra su mejor forma de expresión. Entra por la vía del maquillaje en el mundo de los volúmenes y de los colores. Posteriormente da un salto al vacío hacia la Naturaleza, donde halla las formas y el arte del reciclaje, un mundo de ensamblajes estructurales que la llevan a experimentar con variedad de materiales.
Se interesa por los materiales desahuciados o abandonados, que no tienen mucho sentido, creando objetos singulares que le aportan una gran gratificación personal, un aprendizaje. La Naturaleza le ofrece una gran mar de hallazgos variados, que le llaman la atención por la magia que han adquirido con el tiempo. Cada movimiento conlleva otro movimiento, una transformación consciente o inconsciente. Cada acto comporta una resolución y un crecimiento en todos los ámbitos.
BARCOS
Los elementos
Troncos y residuos llegan al mar por la desembocadura de un río. Primero pasan por aguas dulces y después saladas. El tiempo y el clima los desplazan por espacios húmedos y secos, sufren tempestades sin control que dan forma a la materia. El aire los hace rodar sin sentido y entonces, en una mar serena, las olas resaltan las formas. Ninguna es igual, cada una ha tenido su propio proceso. La naturaleza no entiende de planificación industrial y en cambio, tiene una industria natural que convierte en único cada residuo.
Hierro, los grandes elementos fabrican un buen material. Estropeado, golpeado, forjado, machacado, herrumbroso… para Silvia es un símbolo del paso del tiempo y también, del tiempo que durará. Una materia que, aunque se oxide, no por ello es menos fuerte. Es trabajada con la emoción de los momentos vividos, modelada para adoptar diversas formas, apoyando cuando es necesario, para evolucionar.
Hilo, tensor, el que lo ata todo. Si no hay un hilo conductor no hay velas que sirvan. Sin velas tampoco hay rumbo y si sólo tenemos las velas, tampoco llegamos a ninguna parte. Si sólo somos estructura navegamos sin sentido, a merced de la corriente. A eso se le llama “dejarse llevar”.
Vela, se adapta a la situación del momento. Con la mar serena están tranquilas, cuando sopla el viento navegan, con las tempestades se esfuerzan y con el gran tornado inesperado se rompen y las desahuciamos. A veces son reparadas y vuelven a navegar, otras, quedan sólo como materia para recordar.

